Nombre: Andrés Bueno Gómez
   -La concepción de virtud del hombre moderno
El concepto de virtud que una vez los antiguos tenían, fue degradado en la modernidad, hasta el punto de dejar ese término a un lado para la implementación de otros. Refiriéndose a lo mismo, la virtud del hombre moderno vendría siendo  el comportarse cívicamente en la sociedad. Más aun, el carácter universal y esta como una forma de vida, ha de desaparecer en el tiempo. En la antigüedad, el ser virtuoso conllevaba una vida de comportamientos correctos y éticos. Que posteriormente, llevará al hombre a alcanzar la felicidad y la paz del alma. Sin embargo, aquello que es la virtud nunca se ha establecido, varios filósofos (Platón, Aristóteles, Kant, etc)  desde los presocráticos hasta la modernidad,  han realizado la búsqueda. De manera que existen muchas interpretaciones de cómo debe ser entendida la virtud. Las definiciones más renombradas, y en las que prácticamente se podría decir que son en las que se basan el resto de definiciones posteriores, se remontan en los filósofos, Platón de Atenas y Aristóteles de Estagira.  el primero de estos, se ve reflejada la idea de virtud en toda su filosofía, diálogos como El Protágoras y El Menon, es en donde el tema a tratar es este y ningún otro; el primer dialogo reflexionan una cierta idea, en donde no dan finalizado aquella acción; en el segundo tratan la posibilidad de esta es enseñable o no. En el estagirita, su idea esta sintetizada en su obra Ética a Nicómaco, en donde la presenta como una dualidad de sí misma.
Ahora bien,  la filosofía platónica consiste en la dualidad del hombre, es donde el alma y el cuerpo son entes diferentes unidos por un deidad, en donde lo abstracto es la prisión de lo inteligible. Lo cual hace la verdad y las cosas verdaderas accesibles únicamente al ente inteligible que mora en él. La virtud, al ser común a los hombres, presenta una característica de universalidad, propio de las ideas verdaderas, pertenecientes del mundo metafísico. En el dialogo el Protágoras, Sócrates, se encuentra en una discusión con  el sofista Protágoras, acerca de si la virtud es enseñable o no. Sin embargo, antes de profundizar en el tema,  intentan definir lo que es. En donde establecen que esta es la unidad de cincos ideas (la justicia, el valor, la sabiduría, la sensatez y la piedad). Siguiente a esto. Conceden que el obrar bien es propio del hombre virtuoso, más aun este,  tiene una duración de un cierto tiempo. Por último, nombran aquello que es perjudical para el alma, los placeres del cuerpo. Estos males, son los que goza el cuerpo (lujuria, codicia, ocio), que conllevara a la desmesura y posteriormente a la consumación del cuerpo y la muerte del alma. Solo pueden llevar a ser dignos de ella los que se privan de tales placeres carnales.
Aristóteles la define como, la excelencia (areté) que sigue sus principios de metafísica y física, no como una pasión sino como una acción. La acción más apropiada a la naturaleza de cada ser; el acto más conforme con su esencia. La virtud es la excelencia de su parte que es el alma. Sin embargo al estar presenta la dualidad en la filosofía de este filosofo esta idea también es trata según esta visión, haciendo así las virtudes éticas, se encuentran en la parte irracional del alma, acata las ordenes que le proclame su parte racional.;  y las virtudes dianoeticas, correspondiente a la parte racional del alma, que conllevara el guiado y/o el mando del cuerpo.
En comparación con el hombre moderno, la virtud ha perdido sus semejanzas y se reduce a significar una sola cosa. La concepción de Platón cambia, La justicia pasa de considerarse algo real y verdadera a solo una   acción del mismo; el valor,  pierde significado impidiendo a los valerosos mostrarte ante la sociedad; la sabiduría en las acciones no es implementada ya que, aquellos que están en el poder no son  sabios; la piedad no existe, todos piensan en si mismos y solo en un bien particular. La dualidad de Aristóteles es perturbada debido a que la parte irracional gobierna sobre la sensible, lo que permite la interacción con aquellos valen denominados: placeres. Por consiguiente, el hombre moderno debe recuperar el significado de aquello de lo que se ha perdido y volver al camino del bien, si no, se verá envuelto en un mundo de interés y desconfianza en donde la verdad se verá refundida en mala praxis y opiniones falsas de aquellos que se consideran sabios. 



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