La pirámide de lo funesto.
La
pirámide de lo funesto.
Por:
Luis Ordóñez Cárdenas
La luz que entra por el diminuto agujero es una molestia
para mí, el objetivo de entrar a esta caverna es encontrar calma y no lo puedo
hacer con esta luz apuntándome a la cara, soy de las personas que necesitan de
la oscuridad para poder pensar con claridad, cuando puedes ver que hay a tu
alrededor te distraes y pierdes tu enfoque, los ojos es por donde entra el
pecado me decía mi profesor de religión y por primera vez pienso que tiene
razón, estaba dispuesto a salir de esta caverna pero decidí quedarme aquí para
ver si podría mantener la concentración a pesar de la circunstancia, pero no
fue lo que sucedió, solo me basto dos minutos con los ojos cerrados para pensar
en Platón…ese maldito Platón, el motivo de mi ira hacia este personaje se
remonta a unas horas atrás.
Para la universidad me pidieron que hiciera una obra de
teatro sobre Platón y en especial sobre el libro de la república, todo esto
para llegar a comprender mejor la “democracia” en el sistema platónico, el día
de la exposición había llegado y como todo estudiante osado decidí llevar a dos
amigos de raza negra, con toda frescura
entre al salón con los dos jóvenes atados a una cadena, el profesor el
cual se llamaba San Agustín no sé por qué le decían San si era un borracho pero
bueno ese no es el tema de este texto, el profesor con el ceño fruncido y los
brazos cruzados me dijo que si esto se trataba de una broma y que pretendía
hacer con todo esto , le dije que esta era la “democracia” que yo había
percibido en el libro de la república, el profesor empezó a retorcerse en su
asiento y a subir poco a poco la voz, y sin dejarme dar explicaciones me dio mi
nota y esta era 1.5, no solo le basto con decir mi nota a toda la clase sino
que también le dijo a mis compañeros de aula que este era un ejemplo de
soberbia y rebeldía que personas como yo no podrían triunfar nunca como
filósofo, tranquilamente le respondí que el filósofo debe ser disruptivo y
transgresor, el filósofo debe darle una bofetada a sus lectores u oyentes para
que despierten y piensen por sí mismos, San Agustín me dijo que me saliera de
la clase y que no volviera si no tenía permiso del rector, antes de salir
mencione una frase de Kant que decía lo
siguiente: “El sabio puede cambiar de opinión. El necio, nunca.”
Cuando la situación se sale de mis manos suelo irme a mi
casa y encerrarme en mi habitación, pero esta vez fue diferente pues sentía que
el motivo de mi enojo era justificado, como odio alterarme pero en esta
situación era necesario, tal vez fui un poco insolente pero que filosofo no lo
es, estamos llamados a cambiar nuestra época, esta vez mi paradero fue
diferente al habitual en vez de irme a mi cuarto a escuchar los alaridos de
mi madre cambie de dirección y me fui a
una caverna que había descubierto cerca a mi casa lo que me lleva a este
molesto momento.
De pronto la luz que estaba perturbando mi tranquilidad se
volvía cada vez más tenue hasta desaparecer, el problema de estar en la
oscuridad durante mucho tiempo es que
los pensamientos son más intensos y desgarradores, Platón fue lo primero que se
me vino a la cabeza, pensaba en su maldito escrito, había varios inconvenientes
con el texto de la república, el primero era el determinismo que había respecto
a las clases, y como esa pirámide social invisible logra cimentar las clases de
la sociedad sin que los ciudadanos pudieran hacer algo al respecto; el filósofo
en la antigüedad era una posición respetada no como en la actualidad por esta
razón Platón tenía que conservar su posición, las herramientas de persuasión
utilizadas por Platón para convencer a sus
discrepantes era su mejor herramienta, pues si de política hablamos no hay nada
mejor que confundir a sus oyentes.
El segundo es su sistema filosófico, aceptar una premisa
lleva a aceptar todas las demás como si de un manual se tratara, términos
metafísicos que alejan al individuo de su entorno vuelven a los seres humanos dóciles
y maleables; La metafísica en platón es un exceso de adornos a la existencia
con términos difusos.
Cuanto más tiempo estaba en la caverna más dolor en el
estómago me daba y ese era el motivo por el cual quería permanecer allí, el
sufrimiento para las culturas orientales es el factor por el cual el hombre
llega a la lucidez, este término rondo en mi cabeza y como si de revelación
divina se tratase comprendí por que era necesario la esclavitud en esa época, a
las personas de más baja clase social no se les permitía tener ocio pues si
ellos tenían tiempo para pensar podían ser conscientes de su sufrimiento y si
eran conscientes de ello podían revelarse contra sus superiores, gracias a la
esclavitud es que nació la filosofía pues si los grandes pensadores no tuvieran
tiempo libre nunca podrían detenerse a analizar la vida en su totalidad.
La sensación que sentía mientras estaba en la caverna era
algo indescriptible el termino adecuado es sublime, pero será posible compartir
esta sensación con la clase, quien me creería si le dijera que estuve todo el
día en una caverna, si para Platón y no solo a él sino también para la mayoría
de filósofos es difícil definir la sublimidad como podría hacerlo yo alguien
que no ha terminado su carrera universitaria, el único modo de que mi clase lo
supiera es por la experiencia pero no tiene que ser necesariamente por la que
yo he pasado en esta caverna, la vida es colosal y no puede caer en un
reduccionismo barato como es la teoría del mundo de la ideas, suena muy bello
pero no muy sensato, mi experiencia en esta existencia no me permite aceptar
tales argumentos, en Platón los ejemplos no son lo suficientemente claros como
para llegar a aceptar todo su sistema de pensamiento pensaba yo mientras buscaba una superficie plana en donde pudiera acostarme.
Había perdido la noción del tiempo, adentrarme a terrenos
desconocidos era peligroso pero para mí cada maldito segundo en esta caverna
valía la pena, cuando me encontraba en la cúspide intelectual unos pasos
empiezan a resonar, mis sentidos despertaron, tenía el presentimiento de que
algo malo iba a ocurrir, mis respiración acelerada y mis latidos continuos son
señales claras de peligro, con un tono de voz bajo este personaje desconocido
empezó a saludarme, no tengo ni idea de cómo supo que yo estaba aquí puesto que
no se veía absolutamente nada, me dijo su nombre el cual era Sócrates y dijo lo
siguiente:
Sócrates: he estado gran parte de mi vida en esta caverna…no
te preocupes no te hare daño.
Yo: Como es posible que una persona viva tanto tiempo bajo
estas condiciones.
Sócrates: no pensaras que me la paso todo el tiempo en este
agujero – lo dijo con ironía.
Yo: ¿porque vives en este lugar tan inhóspito? Acaso odias
la sociedad.
Sócrates: Las personas piensan que se me aflojo un
tornillo, me dicen que estoy chiflado por preguntar cuál es la razón de su
existencia.
Yo: pero Sr. Sócrates como pretende usted que no sea tomado
como tal, a las personas esa pregunta les resulta difícil de digerir; son esa
clase de preguntas que parecen fáciles de contestar pero que se demoran mucho
tiempo en responder o que nunca terminan por responderse por eso es mejor no
preguntar nada.
Sócrates: Mi ideal es que las personas se den cuenta por si
mismas de lo ignorante que son.
Yo: Con todo el
respeto que usted se merece Sr. Sócrates pero las personas ignorantes
prefieren permanecer en ese estado, cuando el vulgo piensa se atemoriza pues
saben que pensar tanto lo único que hace es generales más dudas, cuando eres
consciente de tu realidad eres más sensible al sufrimiento.
Sócrates: He estado pensado en esta caverna durante tanto
tiempo y nunca se me había pasado esto por la cabeza.
Yo: Tranquilo Sr. No piense que esto es un descubrimiento
que va a cambiar a la humanidad.
Sócrates: a propósito cuál es la razón de tu presencia en
mi humilde morada.
Yo: he tenido un pequeño inconveniente con un profesor de
filosofía y he venido a este lugar a desahogarme.
Sócrates: ¡oh valla! un filósofo, yo aspiro algún día ser
un gran pensador.
Yo: sé que lo serás amigo mío.
Sócrates: respecto a tu problema con el profesor de
filosofía no podría decirte mucho pues no sé del tema por el que discutían,
pero lo que si te puedo decir es que pienses en como te sientes ahora y no en
cómo te sentiste en ese momento, mi pregunta es ¿Cómo te encuentras en este
preciso instante?
Yo: Me encuentro extasiado, soy un adicto de la emoción creo
que estoy embriagado de sensaciones, es exagerado lo sé pero es que no quiero
salir nunca jamás de aquí… ¡claro!, Eso es, tengo que irme Sr. Sócrates - con rapidez me levante.
Sócrates: tan rápido te vas, espero te valla bien con ese
problema y dime por favor el tema de la
discusión tengo curiosidad.
Yo: me gustó mucho la conversación pero tengo que irme,
pasare a visitarle más seguido y por cierto el tema de la discusión era el
libro de la republica de Platón.
Sócrates: Platón… mmmmm…ese nombre me suena familiar,
permíteme decirte unas palabras antes de que te vayas, el proceso intelectual
por el que pasa el hombre no es para descubrir la verdad sino para darse cuenta
de que no es posible alcanzarla por completo, como yo siempre digo “solo sé que
nada sé”.
Yo: Muchas gracias por sus palabras.
Cuando llegue a mi casa mis padres estaban rojos de ira
pero era obvio que estuvieran tan molestos, les dije que la razón de mi
tardanza era que me había encontrado con un amigo de mi infancia y tenía que
adelantar chisme con él.
Me encerré en mi habitación y no baje ni siquiera para
cenar, el aire que entraba por mi ventana y la lámpara que estaba en la calle
daban la atmosfera perfecta para un noche de reflexión, la experiencia en la
caverna ha sido el momento más profundo y sincero por el que he pasado,
definitivamente la filosofía está en la calle o en este caso en la caverna, era
un momento de catarsis en donde sentía haber abrazado la verdad, las personas
deciden quedarse en la caverna repetía esta oración en voz baja, las personas
deciden quedarse en la caverna pues son conscientes de que afuera no los espera
más que palabras vacías, el mito de la caverna de Platón nunca será accesible
en esta existencia como diría el pensador francés Jean Paul Sartre es una
pasión inútil, la búsqueda insaciable del hombre por explicar lo desconocido lo
lleva a pasar necesariamente por la metafísica, el ser humano elabora esquemas
de pensamientos tan complejos que le son imposibles de sustentar, el personaje de la caverna tenía razón, toda
proposición del hombre termina en aporía pues sus palabras son tan limitadas
como su conocimiento para reducir la realidad a unas cuantas ideas, la realidad
es apabullante y el ser humano solo puede ser un espectador de su entorno,
“solo sé que nada se” lleva un proceso de abstracción inmenso, la metafísica es
un ejercicio intelectual y eso es lo que debe hacer el filósofo y en esto
Platón ha cumplido a cabalidad su función.
La democracia en Platón es una estructura que benéfica a
los que él llama los guardianes, estoy seguro de que el profesor piensa que
aborrezco la estructura política platónica y es todo lo contrario de hecho es
el tema en el que estoy más de acuerdo
con él, el crecimiento económico, intelectual y cultural de las naciones en la
antigüedad solo fue posible gracias al trabajo arduo de las clases bajas y la
astucia de los dirigentes al pintarle “pajaritos en el aire” en el caso del
periodo clásico y medieval ese pajarito fue el mundo de las ideas, esta teoría
fue el fundamento en el que la edad media se basó para construir su sistema
político y religioso, las jerarquías son parecidas y sus objetivos idénticos,
al fin y al cabo la estructura del estado en la república de Platón es un patrón que se
presenta y seguirá presentándose a lo largo de toda la historia de los seres
humanos, cada persona que compone el estado asume su rol a la perfección, pero
solo las personas que son conscientes pueden salir de la clase a la que fue
asignada, el problema de Platón esta en pensar que las personas no pueden
cambiar su rol en la sociedad, todo aquel que sea consciente va querer ascender
en este sistema y lo primero que querrá hacer al llegar al poder es negarle el
ingreso a los que se encuentren a bajo, la república en el fondo no busca la
justicia ni la virtud ni todos esos conceptos que manifiesta sino por el
contrario lo que quiere es mantenerse en el poder y que las personas que
quieren seguir debajo de la pirámide sigan divagando y pensado en todos estos
conceptos para que no puedan ser
críticos con lo que tienen al frente, para concluir este texto es necesario
citar a el político británico Winston Churchill el cual dice lo siguiente : “La
democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de
los demás”.
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